Hoy veo gente, paseando, sentados, pensando,... hace frío y van abrigados. Ocultan sus cicatrices, heridas que se abren en el tiempo para recordar viejas guerras. Cicatrices que se confunden en nuestro cuerpo con las arrugas del tiempo para curtir nuestra piel y hacerla cada vez más fuerte ante esas desavenencias que nos tiene preparadas el día a día.
Nuestra piel se curte, pero nuestra alma no. Nuestras heridas se curan, dejan de sangrar y cicatrizan para cerrar el daño que nos hicimos, pero las que están en nuestra alma no cicatrizan, no dejan de sangrar y nunca curan.
Además una nueva herida es más dañina porque se produce sobre la anterior.
Curemos nuestras heridas con el amor a los demás. Cerremóslas para que nunca vuelvan a sangrar y que las postillas del pasado no hieran más nuestra piel. Olvidemos,... que somos frágiles y débiles y vivamos la vida sin pensar en el pasado,...
Felicidades, Manu por éste blog. Como ves, ya me he puesto de seguidor, sin dudarlo.
ResponderEliminarTe deseo la mayor de las suertes con él... entraré asíduamente.
Un abrazo.
Gracias, Peazo, por aquí estaré esperando tus comentarios,...
ResponderEliminarFelicitaciones por tu blog, es interesante cómo ves y vives el día a día, mis mejores deseos para éste "tu blog".
ResponderEliminarGracias, Concha. Quizás todo el mundo veamos los mismo, pero a veces nos empeñamos en verlo diferente,...
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