Y por fín se decidió, le costó mucho trabajo hacerlo pero se armó de valor y levantándose enérgicamente de aquella silla de nea en la que llevaba tanto tiempo sentado, se dirigió hacia la puerta y salió cerrandola de un fuerte golpe tras él. Llevaba mucho tiempo buscando su vida, se le perdió un día que paseaba por las calles de la ciudad y estaba dispuesto a hacer lo que fuera por encontrarla. Al fín y al cabo era su vida.
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