Ella vivía aislada de las demás, mecida por el viento entre los olivos se sentía libre, hermosa y radiante cuando los rayos de sol la iluminaban, pero también se sentía sola y a veces deseaba estar junto a sus compañeras en la cuneta y ser admirada por todo el mundo. Lo que no sabía es que ahí, oculta entre las otras, su candidez, su arrogancia, su belleza y su libertad se verían coartadas. Sería una más.
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